domingo, 2 de agosto de 2009

¿Por qué no desconectamos?

Lo dice la estadística: uno de cada cuatro trabajadores de nuestro país no consigue olvidarse de sus quehaceres profesionales durante el verano. Para que luego digan que somos unos vagos.

Vale que esto podría enorgullecernos, pero a mí me preocupa. Durante el curso, muchos no hacemos nada y lo dejamos todo para el último minuto. Luego, cuando deberíamos descansar, empezamos a comernos el coco con si habremos hecho bien con esto o aquello. Reconozcámoslo: no sabemos vivir en el momento. Cuando no se piensa en el mañana, se está en el ayer. Empezamos a hacer planes sin preocuparnos de lo que hacemos en este preciso instante ni su importancia.

Pero, ¿qué hay que hacer para pasar del curro unos días? Pues lo primero, acabar con los deberes hechos, tener la sensación de que hicimos lo que teníamos que hacer, y si ha sido bien, pues mejor. Y después, elegir un lugar tranquilo para irse. Si es ajetreado porque eres muy urbano, haz cosas que no hagas día a día durante la época laboral para así poder desconectar.

Importante para nuestra salud es tanto estar alerta cuando tenemos que estarlo como descansar cuando hay que reponer fuerzas para un nuevo año. ¡Ale, a recargar las pilas todo lo que podáis en estas vacaciones!

1 comentario:

Enrique dijo...

Hay que reconocer que con un ordenador cerca cualquiera se distrae.