martes, 20 de octubre de 2009

Agnosticismo judicial

Ya no creo en la Justicia, por lo menos en nuestro país. Lo llevaba pensando desde hace algún tiempo, pero desde hoy lo tengo claro. No todos somos iguales ante la ley, y las ventajas son o económicas o territoriales. El responsable de mi pérdida absoluta de fe es el caso Millet.

Pongámonos en situación. Este hombre era el responsable de la financión del Palau de la Música Catalana en Barcelona. Para su restauración, muchos ciudadanos había aportado fondos. El hecho es que este hombre se ha llevado la cantidad nada despreciable de 20 millones de euros desviando esas ayudas voluntarias para sí mismo. Una verguënza, el asunto ha sido un escándalo en todos los ámbitos.

Más bochornoso todavía ha sido el veredicto por parte del juez, que hemos conocido hoy. Libertad con cargos. Un crimen contra la ciudadanía perpetrado por la Justicia. Entendéis ahora porque he perdido mi fe en la Justicia, aunque quizá había sido hasta ahora muy ingenuo. Sin embargo, todo esto obedece a unas razones. La primera, que el señor Millet está forrado, y desgraciadamente es un argumento a su favor. Y la segunda, que el asunto no ha sido en Madrid y, por tanto, la presión mediática ha sido menor. Todos estos ingredientes nos dan una receta desgraciada.

3 comentarios:

J92 dijo...

Esto en EEUU no pasa, mira al señor Madoff... ¡QUE VERGÜENZA DE JUSTICIA!

Enrique dijo...

Mientras devuelva todo el dinero que se ha quedado, la condena será justa. Eso sí, el próximo que perpetre un delito semejante, lo mismo.

Enrique dijo...

Menos mal que tenemos a buenos jueces en potencia cocinandose en las facultades. xD Y ya sabes a quien me refiero.