sábado, 17 de octubre de 2009

La vida puede ser maravillosa

Seguro que todos podemos adscribir este frase, sin duda alguna. El archiconocido periodista deportivo (sobre todo desde el mundial de fútbol del 2006) Andrés Montes, que la acuño e hizo suya, murió ayer a los 53 años. El mundo del deporte está hoy de luto, si bien su figura tiene tantos partidarios como detractores.

Hijo de un padre cubano y madre gallega, comenzó su labor en los ochenta. Ha trabajado en prácticamente todos los medios audiovisuales, desde la Cope, Antena3, Canal + o laSexta. era un apasionado del baloncesto, en especial la NBA, y tuvo la suerte de retransmitir la victoria de la Selección en el reciente campeonato Mundial de baloncesto.

La primera vez que le oí fue en laSexta, como la mayoría de los españoles. Estaba en casa de mis abuelos, puse la tele y apareció él, con su cabeza completamente rapada, sus características gafas y su pajarita intachable. Empezó el partido y rápidamente sus comentarios me extrañaron cantidad, jamás había escuchado un partido retransmitido así. Era como una reunión de amigos que comentaban sin exceso de retórica, como el común de los mortales, haciendo fácilmente partícipe al público, por lo menos a mí, que hasta entonces sólo había visto sosos partidos por culpa de Míchel y José Ángel de la Casa, cuya profesionalidad no pongo en duda, pero me quedo con Montes. Sus frases son míticas, me motivaba para ver partidos, cosa que ya nunca conseguirá nadie.

Muchos criticaban su "pachanga", por expresarlo con un término coloquial. Él era así, entendía la comunicación como un ejercicio de complicidad. No hablaba al aire, sino a ti. Y eso no lo logran todos, pero los que lo alcazan tienen el éxito asegurado. Enhorabuena, Ándres, y que sigas disfrutando del fútbol con "fatatas", del tiqui taca, y del ratatatata! Hasta siempre.

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