domingo, 18 de octubre de 2009

Whatever works...

Woody Allen ha vuelto a Nueva York. Y, francamente, nunca debió dejar la que es su ciudad por derecho propio merecido. Después de una serie de películas que no encajaban con su estilo, a pesar de su incontestable calidad, se ha reencontrado consigo mismo encarnado en Larry David.
El popular presentador televisivo da vida a un álter ego de Allen, un anciano cascarrabias sabelotodo gracioso. El amor se cruza en su puerta de la mano de Evan Rachel Wood, aquella chica que con tan sólo catorce años ya tenía club de fans debido a sus escarceos con Peter Pan, el que nunca crecía en conjunto, no entraremos en sus partes. Bien, pues la Wood sigue en el cine mostrando físico en una interpretación levemente forzada. Sin duda sobresaliente en el reparto está Patricia Clarckson, delirantemente hilarante. Larry David está contenido, natural, aunque sus intentos de alcanzar el histrionismo no lleguen al clímax.

El secreto del filme reside en el guión. Por una vez Woody escribe sin prisas ni cortapisas, así que te vas a reír. Muy interesante es el hecho de que hagan partícipe al espectador de la historia, un guiño manejado con habilidad.
No estamos ante la mejor película de Woody Allen, pero si es genuinamente alleniana. Y se echaba de menos. Esperemos que siga con esa formidable genialidad suya que tanto nos encanta.

3 comentarios:

J92 dijo...

El protagonista es Woody Allen mismo, no tendría ganas de actuar. Gracias a Dios, que ha vuelto a su registro habitual...
Un saludo.

Enrique dijo...

Jajaja, ¡Evan Rachel Wood no hizo de Wendy en "Peter Pan: La Gran Aventura"! Era Rachel Hurd-Wood (la que sale en "El Perfume: Historia de un asesino"). No te preocupes xD

Enrique dijo...

En realidad, el guión lo escribió hace años. Por eso es tan bueno.